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En el año 776 BCE, los campeones de los primeros Juegos Olímpicos fueron coronados con guirnaldas hechas de ramas tiernas y hojas de olivo. Esta tradición perduró durante aproximadamente cien años, hasta que las hojas de olivo fueron paulatinamente reemplazadas, en algunos eventos, por las hojas verdes y brillantes de otra planta.
Eran las hojas de una planta originaria de Asia Menor, tan bien adaptada al clima mediterráneo que podía encontrarse en todas las costas de este mar. Sin embargo, rara vez se veía al norte de Europa, debido a su moderada resistencia al frío.
Siglos más tarde, los romanos adoptaron la corona hecha con estas hojas como símbolo de alta distinción para los victoriosos en batallas militares. Así, lo que alguna vez honró a los dioses y campeones olímpicos, se convirtió en emblema de gloria y poder en Roma.
Eran las hojas del Laurus nobilis L., conocido popularmente como laurel. Una hoja que ha recorrido un camino legendario desde el Olimpo hasta las cocinas de todo el mundo. Pero aquí surge la pregunta: ¿cómo pasó de ser símbolo de triunfo a confundirse con una especia?
Quizás tú también has pensado que el laurel era una especia exótica. No estás solo. Este malentendido ha perdurado durante siglos, confundiendo a cocineros y expertos gastronómicos. En este artículo, exploraremos la historia, los usos y los beneficios del laurel, revelando por qué es una hierba y no una especia.
¿Qué es el laurel?
El laurel (Laurus nobilis L.) es un árbol o arbusto perenne originario de Asia Menor, que se ha adaptado excepcionalmente bien al clima mediterráneo. Sus hojas, de un verde oscuro y brillante, desprenden un aroma penetrante y característico al romperse, lo que las convierte en un ingrediente popular en la cocina.

A nivel botánico es una hierba aromática, ya que proviene de las hojas de un árbol, en lugar de semillas, cortezas o raíces, que suelen clasificarse como especias. Sin embargo, su uso en la cocina para realzar sabores ha llevado a que muchos lo confundan con una especia.
Curiosamente, el laurel no se come directamente, ya que sus hojas son duras y correosas, lo que podría causar atragantamientos. Se utiliza principalmente para infusionar su aroma en guisos, sopas y salsas, retirándose antes de servir.
Diferencia entre hierba y especia
El malentendido sobre el laurel como especia proviene de una confusión generalizada sobre la diferencia entre hierbas y especias:
- Hierbas: Provienen de las hojas de plantas no leñosas o arbustos (ej. perejil, albahaca y… el laurel).
- Especias: Se derivan de otras partes de las plantas, como semillas (pimienta), cortezas (canela), raíces (jengibre) o flores (clavo).
En el caso del laurel, la confusión radica en que se utiliza de manera similar a una especia, es decir, para sazonar y aromatizar platos. Además, en muchos recetarios antiguos aparecía listado junto a especias exóticas como el clavo y la nuez moscada, reforzando su falsa clasificación.
Este malentendido no es exclusivo de la actualidad. Durante la Edad Media, cuando las especias eran un lujo reservado a las élites, cualquier ingrediente aromático era catalogado como tal, incluyendo al laurel. Esta percepción errónea perduró, y aún hoy en día, algunos libros de cocina y tiendas lo siguen clasificando como una especia.
¿Por qué se ha confundido con una especia?
El malentendido sobre el laurel ha perdurado durante siglos debido a varias razones históricas y culturales:
- Clasificación botánica y culinaria:
- En botánica es una hierba porque proviene de las hojas de un árbol o arbusto.
- Sin embargo, en gastronomía, se utiliza de manera similar a una especia, para sazonar y aromatizar platos.
- Uso en la antigüedad:
- Griegos y romanos lo utilizaban en ceremonias religiosas y para coronar a héroes y poetas, otorgándole un carácter casi místico.
- Al pasar a la cocina, esta aura de exclusividad lo hizo parecer exótico, y muchos lo catalogaron erróneamente como especia.
- Confusión terminológica:
- Durante la Edad Media y el Renacimiento, cualquier ingrediente aromático era considerado especia, contribuyendo a la confusión.
- Libros de cocina antiguos:
- En recetarios medievales, el laurel aparece junto a especias exóticas, consolidando la percepción errónea.
- Clasificación moderna:
- Algunos recetarios y tiendas de especias todavía lo clasifican como especia, perpetuando la confusión.
Usos culinarios
El laurel ha sido un ingrediente esencial en la cocina mediterránea desde tiempos antiguos, utilizado tanto en platos salados como en conservas.
- Hojas enteras: Se añaden a guisos, sopas y estofados.
- Laurel molido: Utilizado en marinadas o mezclas de especias.
- En encurtidos y conservas: Realza el sabor de alimentos en vinagre.
Consejos prácticos:
- No se come directamente.
- Hojas frescas vs. secas: Las frescas son amargas, mientras que las secas ofrecen notas herbáceas más suaves.

Beneficios y propiedades del laurel
El laurel no solo es apreciado en la cocina por su aroma y sabor, sino también por sus numerosas propiedades medicinales. Desde la antigüedad, se ha utilizado en remedios naturales para mejorar la salud y el bienestar.
Mejora la digestión
El laurel es conocido por sus propiedades carminativas, lo que significa que ayuda a reducir gases y prevenir la hinchazón abdominal.
- Se utiliza en platos pesados o grasos precisamente por su capacidad para estimular la digestión y facilitar el proceso digestivo.
- Además, el cineol, uno de sus compuestos aromáticos, activa las enzimas digestivas, mejorando la absorción de nutrientes.
- Un té de laurel después de una comida abundante puede aliviar la indigestión y prevenir la acidez estomacal.
Propiedades antioxidantes
Las hojas de laurel son ricas en compuestos fenólicos, potentes antioxidantes que ayudan a neutralizar los radicales libres en el cuerpo.
- Esto contribuye a reducir el estrés oxidativo, un factor clave en el envejecimiento celular y en el desarrollo de enfermedades crónicas.
- Además, sus antioxidantes fortalecen el sistema inmunológico al proteger las células del daño oxidativo.
- Incluir laurel en la dieta no solo mejora el sabor de los alimentos, sino que también aporta un efecto protector a nivel celular.
Propiedades antiinflamatorias
El laurel contiene eugenol y cineol, compuestos con propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
- Se ha utilizado tradicionalmente para aliviar dolores musculares y articulares, especialmente en infusiones o aceites esenciales aplicados tópicamente.
- En la medicina natural, el aceite de laurel se emplea para reducir la inflamación en casos de artritis o reumatismo.
- También puede aliviar dolores de cabeza por tensión, aplicando compresas con infusión de laurel en la frente.
Uso en infusiones
El té de laurel es un remedio natural popular en muchas culturas, utilizado para tratar problemas digestivos y respiratorios.
- Infusión digestiva: Se prepara con 2 o 3 hojas secas de laurel en agua caliente durante 10 minutos. Este té alivia la hinchazón, reduce gases y mejora la digestión.
- Infusión respiratoria: Al tener propiedades expectorantes, el laurel es útil para aliviar resfriados y congestión nasal. Se puede tomar en té o realizar inhalaciones de vapor con sus hojas.
- Precaución: Se recomienda no consumirlo en exceso, ya que en grandes cantidades puede resultar tóxico.
El laurel es, sin duda, mucho más que un simple aromatizante en la cocina. Sus propiedades digestivas, antioxidantes y antiinflamatorias han sido aprovechadas desde la antigüedad, convirtiéndolo en una hierba poderosa para el bienestar general.
Historia del laurel
El laurel pasó de ser un símbolo de victoria y divinidad a convertirse en ingrediente culinario cuando los romanos comenzaron a añadirlo a sus guisos y estofados. Este uso culinario se mantuvo en la cocina medieval europea y perduró en la gastronomía mediterránea hasta la actualidad.
Conclusión
El laurel no es solo una hoja aromática; es una pieza de historia y cultura que ha viajado desde las guirnaldas de los dioses hasta las cocinas de todo el mundo. La confusión sobre su clasificación como especia ha perdurado debido a su uso en la cocina y su aura de exclusividad en la antigüedad.
Ahora que conoces su historia, usos y beneficios, puedes disfrutarlo como lo que realmente es: una hierba aromática que transforma los sabores con un toque de misticismo y leyenda.


